guía de costura
guía temática
Algodón, viscosa, lino, poliéster, voile, batista o satén: cada material tiene su propia caída, tacto y usos. Esta guía le ayudará a elegir la tela adecuada para su proyecto de costura.
Suave, nítida, fluida, primaveral, lisa o estructurada: la sensación te ayuda a imaginar el drape final de la prenda.
Cuanto más alto es el peso de la tela, más denso, más opaco o más estructurado es el tejido generalmente.
Los tejidos blancos y de escrutinio pueden ser más o menos transparentes dependiendo del material, tejido y espesor.
Algodón Natural, cómoda y versátil.
El algodón es un material agradable de llevar, transpirable y fácil de coser. Dependiendo de su tejido puede ser ligero y fino como un batista, más limpio como un popelín, o más estructurado como un lienzo.
Blusas, camisas, vestidos, forros, complementos, ropa ligera y proyectos cotidianos.
Fácil de cortar y coser. La caída depende mucho del tejido y del peso.
Se recomienda un lavado suave antes de coser para anticipar un posible encogimiento.
Para un proyecto sencillo, comience con popelina, lona fina o algodón batista.
Viscosa Fluido, suave e ideal para prendas suaves.
La viscosa es apreciada por su caída fluida y su tacto agradable. Acompaña bien el movimiento y suele dar un aspecto ligero, elegante y femenino.
Vestidos fluidos, faldas, blusas, pantalones suaves, blusas y piezas con movimiento.
Más resbaladizo que el algodón, requiere un poco más de precisión al cortar. Unas buenas pesas para sujetar o cortar pueden ayudar.
Se recomienda un lavado suave. La viscosa puede encoger ligeramente durante el primer lavado: se recomienda prelavado.
Si estás empezando, elige una viscosa con un poco de fijación en lugar de una viscosa muy fina o muy resbaladiza.
lino Natural, texturizado y vivo.
El lino es un material natural con un encanto crudo, reconocible por su apariencia ligeramente irregular. Transpira bien, desarrolla una pátina con el tiempo y da un aspecto auténtico.
Camisas, vestidos de verano, pantalones holgados, chaquetas ligeras, linos y prendas naturales.
Se puede arrugar fácilmente, lo cual es parte de su estilo. Dependiendo de su peso puede ser suave o más estructurado.
Se recomienda prelavado. Lavar en programa delicado, secar de forma natural y planchar sobre un paño ligeramente húmedo si es necesario.
El lino blanco o crudo puede ser ligeramente transparente: recuerda adaptar tu proyecto o prever un forro.
Poliéster Resistente, práctico y muy variable según el tejido.
El poliéster es una fibra sintética resistente, a menudo fácil de mantener. Puede imitar diferentes renderizados: voile, raso, crepé, tafetán, muselina o lienzo más estructurado.
Forros, vestidos, blusas, complementos, piezas fluidas, tejidos decorativos y diseños de bajo mantenimiento.
Generalmente se arruga poco. Algunos poliésteres pueden ser resbaladizos o sensibles al calor de la plancha.
Lavar en programa delicado y planchar a baja temperatura. Siempre pruebe el calor en una gota si es posible.
Fíjate especialmente en el tejido y el peso: un poliéster fino y fluido no tendrá nada que ver con una lona de poliéster más densa.
Mezclas Composiciones híbridas para combinar varias cualidades.
Los tejidos mixtos combinan varias fibras para obtener un resultado particular: más flexibilidad, más sujeción, menos arrugas, elasticidad o un tacto diferente.
Todo depende de la composición: ropa de diario, pantalones, blusas, vestidos, chaquetas ligeras, forros o complementos.
El comportamiento depende de la fibra mayoritaria, del tejido y del peso. Una mezcla de algodón aún puede ser fácil de coser, mientras que una mezcla de viscosa puede ser más fluida.
Elija el cuidado más suave entre las fibras presentes. En caso de duda lavar en ropa delicada a baja temperatura.
Sobre Blankabric, recuerda leer la ficha del producto: la composición, ancho y el peso ya dan muchas pistas.
Entendiendo el peso
El peso se expresa en g/m². Un tejido de entre 50 y 90 g/m² es generalmente ligero y a veces transparente. Entre 100 y 170 g/m² suele ser adecuado para blusas, vestidos o camisas. Más allá de eso, la tela se vuelve más densa y con más fijación.
¿Qué pasa con las telas blancas?
Los tejidos blancos, marfil, crema o crudo pueden ser más o menos transparentes. En el caso de la ropa, recuerda comprobar el peso, tejido y uso previsto. Un forro puede resultar útil para piezas muy ajustadas o materiales muy ligeros.